Participación ciudadana y transparencia

El ciudadano puede y debe participar en la vida público ir derecho propio, y no por delegación de nadie ni de los partidos políticos, porque los ciudadanos son los soberanos.

Aunque teóricamente el ciudadano participe en la vida pública a través de los partidos políticos, que son únicamente los representantes o apoderados de los ciudadanos, sin embargo en la práctica el ciudadanos queda totalmente excluido, pues los partidos políticos ejercer su representación de forma excluyente, como si los soberanos fueran ellos.

Dados los medios técnicos de participación de que se dispone actualmente y teniendo en cuenta el grado de formación que tiene el ciudadano medio español, que en muchísimos casos es superior a la de sus representantes políticos, por un lado sería un despilfarro de recursos humanos no aprovechar la formación y preparación de los ciudadanos y, por otro, un abuso de poder por parte de los partidos políticos utilizar los poderes que los ciudadanos les han dado para impedir que estos puedan intervenir directamente cuando estos lo crean conveniente.

Lo que es más grave aún, los políticos, es decir los representantes de los ciudadanos en la práctica son única y exclusivamente representantes de los partidos políticos.

Por esto, proponemos:

En cuanto a la participación indirecta de los ciudadanos a través de sus representantes democráticamente elegidos:

a) Que los ciudadanos puedan exigir responsabilidades a sus presentantes en caso de incumplimiento injustificado de las promesas electorales.

b) Que en caso de incumplimiento grave injustificado, se le prohíba un partido presentarse en las correspondientes siguientes citas electorales.

c) Que los ciudadanos puedan elegir directamente, a través de listas abiertas, a cierto número de diputados y concejales.

  1. d)  Que desaparezcan los avales y todo tipo de trabas para que puedan presentarse a las citas electorales los nuevos partidos que no estén representados en los órganos correspondientes. Esta es compatible con una austeridad en cuanto a los gastos electorales, como pide CILUS.

  2. e)  Que se reforme la Ley Electoral hacia una representación que respete el principio de igualdad.

  3. f)  Que en los medios de comunicación públicos se dé también cabida durante todo el año a los pequeños partidos.

  4. g)  Exigiremos un auténtico control de la democratización de los partidos políticos y no solamente del carácter democrático de los estatutos de estos.

En cuanto a la participación indirecta de los ciudadanos e la vida pública:

  1. a)  Reducir a 250.000 el número de firmas exigidas para una iniciativa legislativa popular. Que para el rechazo de las ILP en las Cámaras sea necesaria una mayoría cualificada.

  2. b)  Facilitar mucho más la presentación de las agrupaciones de ciudadanos a las citas electorales, suprimiendo todo tipo de trabas.

  3. c)  Que en las asociaciones de vecinos no puedan ocupar ningún cargo los afiliados a los partidos políticos.

  4. d)  Facilitar el voluntariado en todos los campos y en la medida de los posible compatibilizar la vida profesional con la vida política. 

 

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