Principios reguladores del modelo de Estado según CILUS

publicado a la‎(s)‎ 29 may. 2014 4:52 por Cilus Ciudadanos Libres Unidos
1) La democracia se basa en el principio de la igualdad de todas las personas. No podemos admitir, por tanto, ningún tipo de discriminación y de privilegio, porque va en contra de los fundamentos de la democracia

2) El ciudadano debe ser el centro de todo organismo político, ya sea estatal, regional o municipal. Es la política la que debe estar al servicio del ciudadano y no al revés.

3) Los organismos políticos/públicos de cualquier nivel deben regirse por el principio de austeridad y eficiencia. Ellos son administradores de un dinero que es de los ciudadanos y deben evitar cualquier gasto superfluo. Como el dinero nunca es suficiente, hay que establecer prioridades en cuanto al gasto: Para CILUS las prioridades son: educación, sanidad, Justicia, problemas sociales, investigación y creación de empleo

4) La reestructuración de la vida púbica debe tender, por tanto, a evitar organismos innecesarios o duplicados..

5) Con los medios telemáticos actuales se pueden concentrar muchos servicios al ciudadano, sin que la atención personal se vea perjudicada.

6) Los organismos del Estado no son empresas o creadores de empleo, pero sí deben establecer las condiciones necesarias para la creación de empleo y evitar cualquier traba burocrática.

7) Las democracias más avanzadas suelen conjugar la descentralización con la armonización. Esto es lo que teóricamente debería darse a nivel del Estado, de las autonomías y de las provincias. La descentralización garantiza la diversidad de las diferentes regiones, y la armonización garantiza las igualdad de todos, es decir impide que esas características de las regiones se conviertan en trabas o barreras para los ciudadanos.

8) Un principio fundamental de las autonomías o del estado federal es la fidelidad autonómica, o la fidelidad federal en el estado federal, es decir la colaboración entre los diversos niveles del estado: municipal, autonómico y nacional. Si no se da este principio fundamental, de nada sirve el estado de las autonomías.

9) Dentro de las regiones también existen otras minorías. No se puede exigir al Gobierno central que respete a las minorías regionales, si luego los gobiernos regionales no respetan a sus propias minorías, y mucho menos cuando esto se hace basándose en principios de identidad nacional. Si no hay respeto a las minorías, no hay democracia.

10) Las autonomías no deben suponer unas trabas o unas fronteras a la libre circulación y al libre establecimiento de los ciudadanos españoles, ni de los ciudadanos de la Unión

Comments