Empleo y reforma laboral

El desempleo es el principal problema de los españoles. Aunque actualmente en España la economía se esté recuperando, según el gobierno, una de las mayores preocupaciones de los españoles es conseguir un trabajo, o al menos, conservar el que ya se tiene, aunque esto signifique renunciar a los derechos laborales.

CILUS propone un cambio radical en el sistema laboral español que permita flexibilizar y dinamizar el empleo en España sin que ello suponga un perjuicio ni para los trabajadores ni para los empresarios.

El mundo actual, marcado por la globalización y cambios mucho más rápidos e imprevisibles en el mercado laboral, tanto por la internacionalización de las empresas y de la producción como por la libre circulación de trabajadores, hacen necesario el establecimiento de nuevos esquemas.

Asimismo, ha evolucionado la función de los sindicatos y de las organizaciones empresariales, que deben limitarse a su misión específica de representación de sus respectivas partes, sin que asuman otras funciones ajenas. Ambos organismos deberán financiarse por sus propios recursos.

Como el desempleo no disminuirá mientras no se cree empleo y, sobre todo, empleo de calidad, el gobierno deberá poner todo su empeño en facilitar la creación de nuevas empresas, removiendo todos los obstáculos y dando las máximas facilidades.

Consideramos necesarias las siguientes medidas:

  1. Facilidades burocráticas y económicas a las PYMES y emprendedores, reduciendo costes de implantación y agilizando trámites administrativos, haciendo más atractiva la opción del emprendimiento.

  2. Salario mínimo de 800 euros, con el fin de fomentar el consumo de los ciudadanos, lo que favorecería la economía estatal e indirectamente, la creación de empleo.

  3. Mayores incentivos a PYMES con perfil I+D+i, o al menos, reducir la cuantía necesaria para la creación de este tipo de empresas. Consideramos que la creación de estas empresas es fundamental para reinventar el tejido industrial español y necesitan realizar una gran inversión inicial, lo que provoca que en algunas ocasiones no se creen estas empresas.

  4. Disminución de los seguros sociales, al menos en los tres primeros años. Así, incentivaríamos la contratación de más personas, o al menos fomentaríamos que el salario de los empleados pudiera ser mayor, lo que favorecería el consumo y la creación de empleo.

  5. Impulsar una política de microcréditos mediante acuerdos con instituciones financieras para la concesión de créditos blandos que faciliten la puesta en marcha de actividades profesionales de emprendedores.

  6. Continuar con las políticas de inserción laboral con el fin de favorecer el empleo de personas discapacitadas.

  7. Aumentar el número de empleados públicos estatales, o al menos reforzar la plantilla existente, la cual está viendo cómo las plazas que quedan vacantes no están siendo cubiertas, lo que está generando un colapso y atraso en los trámites administrativos.

  8. Incrementar las inspecciones de trabajo, con el fin de evitar o reducir las ilegalidades presentes en muchos de los contratos laborales actuales.

  9. Desarrollar la contratación a tiempo parcial, haciéndola atractiva y competitiva.

  10. Flexibilizar la negociación colectiva según sea la situación de la empresa.

  11. Promover horarios más racionales, semejantes a los del resto de Europa, que faciliten la conciliación de la vida familiar y laboral.

CILUS propone:

Reformar el mercado laboral estableciendo: 

  1. a)  Con carácter general, un solo contrato laboral, por tiempo indefinido, tanto si es de jornada completa como a tiempo parcial, con un período de prueba máximo de tres meses, tras el cual el contrato pasa a ser indefinido.

  2. b)  Como segunda modalidad, un contrato de obra y servicios adaptado a necesidades específicas que derivan de proyectos concretos o trabajos de temporada.

  3. c)  Para el sector agrícola, forestal y pesquero contratos laborales adaptados a las necesidades concretas.

Potenciaremos el servicio de inspección de trabajo para evitar los fraudes en la aplicación de la norma.

Sustituir las tradicionales indemnizaciones por despido por un seguro obligatorio independiente del seguro de desempleo.

De este modo, se cubrirían las consecuencias del despido y sería posible el despido libre sin unas consecuencias sociales negativas y como novedad para las consecuencias del cese de actividad en el caso de los autónomos.

Este seguro sería para todos los trabajadores y consistiría en una prestación que amplía el supuesto del despido al cese voluntario y el cese de actividad de los autónomos.

En el caso de los trabajadores por cuenta ajena sería de aplicación a todos los contratos de trabajo nuevos, con mantenimiento del sistema actual para los contratos que se rigen por la legislación actual en materia de despidos, mientras que los autónomos cotizarían a él a partir de su entrada en vigor. Dicho seguro tendría vigencia durante toda la vida laboral del trabajador. 

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