Ideario

 CIUDADANOS LIBRES UNIDOS


I D E A R I O

 

 

Ciudadanos Libres Unidos (CILUS) nace de la reacción ciudadana ante la actual situación política y social en España.

 

Hemos decidido constituirnos en partido político porque queremos dar voz a aquellos ciudadanos que piden con fuerza una limpieza democrática y que no se sientan representados por ningún partido político actual.

 

La crisis y pérdida de valores a que nos han llevado los poderes económicos y políticos son el origen de la actual situación económica y la causa de una preocupante degeneración de los modelos democráticos.

 

Los actuales partidos políticos, en especial aquéllos que han tenido o tienen responsabilidades de gobierno, no sólo no son la solución, sino que son los responsables por acción u omisión. 

 

El verdadero cambio debe partir de la sociedad civil, de la ciudadanía, mediante una acción política organizada. La democracia no puede delegarse en personas al servicio de sus respectivas organizaciones políticas, unas organizaciones que han suplantado la democracia por una partitocracia en la que con frecuencia se anteponen los intereses de los partidos a los del conjunto de la ciudadanía. Su prioridad no es la defensa de los derechos e intereses de la ciudadanía, sino su permanencia a toda costa en el poder.

 

La política en la que todo vale para llegar o permanecer en el poder es una política que no interesa en absoluto a la ciudadanía. La degradación de la democracia y la verticalización de los partidos, controlados por un reducido número de personas, ha causado el desprestigio y distanciamiento de unos ciudadanos que cada vez en mayor número pierden la confianza en los partidos políticos, que son unas organizaciones eficaces a la hora de acumular poder pero que han abandonado su función básica: representar a los ciudadanos.

 

Ante esa situación los ciudadanos no podemos caer en la apatía o limitarnos a protestar, debemos reivindicar y ejercer nuestro papel de sujetos políticos activos para cambiar un sistema político carente de ética que ha subordinado la soberanía popular a los poderes financieros, un sistema de democracia formal, pero no real, que menoscaba derechos básicos de la ciudadanía. Es nuestra responsabilidad defender las libertades básicas en democracia, como el derecho a la libertad de opinión e información, la separación de poderes, la igualdad de todos ante la ley, el derecho a la vivienda, al trabajo, la seguridad, la salud y la educación, y el derecho –gravemente limitado- a elegir y ser elegido como representante público de los ciudadanos, obligando a los gobernantes a hacer realidad estos derechos.

 

Éstos son los motivos básicos por los que personas que no quieren ser súbditos reivindican su condición de ciudadanos libres y han decidido unirse para defender sus derechos y la regeneración de la vida política en España desde un progresismo moderno que se fundamenta en las ideas de igualdad, libertad y solidaridad y sin etiquetado alguno, porque la solución de los grandes problemas no es una cuestión de derechas o de izquierdas, sino de la aplicación del sentido común a la acción política.

 

Los valores y el compromiso ético de Ciudadanos Libres Unidos (CILUS) se orientan hacia una política al servicio de las personas.

 

La legitimidad de los poderes públicos emana de la soberanía popular. Estos poderes son meros representantes de una ciudadanía a la que se deben. Toda acción política que no tenga presente el bien de los ciudadanos es un abuso de poder. La razón de ser de los partidos políticos es la de servir de cauce a los intereses de los ciudadanos, no el servirse de los ciudadanos para sus intereses particulares.

 

De aquí se  derivan las siguientes líneas de actuación política de CILUS:

 

 

DEMOCRACIA Y CIUDADANÍA

 

 1.- Bajo una profunda decepción causada por los discursos políticos actualmente existentes, agotados en su forma y esencialmente falsos en su fondo, desde CILUS buscamos la resolución de los problemas reales de los ciudadanos mediante unas prácticas políticas basadas en los principales valores que impregnaron el espíritu de La Constitución Española -actualmente manipulada para satisfacer intereses políticos-: favorecer la convivencia pacífica entre los españoles, permitir una vida social intensa y participativa, respetar la libertad individual de cada ciudadano, y garantizar la igualdad de derechos para todos los españoles.

 

2.- La razón y el pensamiento crítico serán los fundamentos de la acción política de CILUS, junto con la defensa de la verdad y el rechazo de la ambigüedad y las actuaciones condicionadas por cálculos electorales. En esta misma línea, CILUS rechaza el relativismo que pretende confundir lo que está bien y lo que está mal.

 

3.- No aceptamos que se asuman como normales prácticas políticas irregulares que perjudican el desarrollo de una actividad política ejemplar. No es aceptable que nadie asuma la responsabilidad de las decisiones políticas erróneas. No es aceptable la manipulación de la opinión pública.  No es aceptable considerar normal que un cargo público anteponga el provecho personal al comportamiento ético. No aceptamos que se quiera someter al funcionariado al servicio del partido en el poder.

 

4.- Ciudadanos Libres Unidos tiene entre sus objetivos la dignificación de la actividad política. La política no debe entenderse como una manera de asegurarse un sueldo, ni por supuesto, como una oportunidad para lucrarse. La actividad política debe tener la consideración de una actividad cívica al servicio de la comunidad y debe ser desarrollada de manera transparente, honrada y ejemplar. Los sueldos de políticos y altos cargos deben fijarse mediante el uso de tablas de equiparación que impidan a los políticos la determinación tanto de sus sueldos como de sus subidas salariales. A su vez, deben establecerse topes salariales  por el desempeño de más de un cargo público.

 

 

5.- En una democracia madura, el engaño político debe tener consecuencias. Por ello, debemos promover las modificaciones legislativas necesarias para que el incumplimiento de las promesas electorales tenga la consideración de fraude y pueda ser denunciado y, en su caso, sancionado. A su vez, debe legislarse para que cualquier condenado con sentencia firme por corrupción en el ejercicio de cargo público sea inhabilitado de por vida para ocupar un cargo público. 

 

6.- Es necesario avanzar en la democracia aumentando la participación ciudadana, pues ésta no debe limitarse a un ejercicio que practicamos en las urnas cada cuatro años. La política debe contar con la ciudadanía para la toma de decisiones en temas importantes, lo que supondrá compartir la responsabilidad de las decisiones y el desarrollo de una sociedad más democrática y madura.

 

7.- Para que la separación de poderes, uno de los pilares de la democracia, sea efectiva, es imprescindible acotar y circunscribir el poder e influencia de los partidos políticos al ámbito que le es propio.  No debemos permitir que se irradie su influencia a los medios de comunicación, al ámbito asociativo o al ámbito judicial, anulando o limitando la necesaria independencia de éstos. Debe promoverse una reforma legislativa que garantice una total independencia del poder judicial y establezca requisitos públicos y no arbitrarios para la concesión de subvenciones, limitándolas exclusivamente a fines de reconocido interés general, así como mecanismos de control sobre su uso.

 

8.- Una democracia real debe promover y garantizar la pluralidad de opciones de representación de la ciudadanía. La actual ley electoral establece barreras de entrada que limitan gravemente la pluralidad.

 

Es prioritario cambiar un sistema blindado diseñado para asegurar la pervivencia en el poder de una casta política parasitaria acomodada en las instituciones, que se otorga subvenciones multimillonarias que le aseguran ingentes recursos, que son  despilfarrados de manera inmoral en campañas electorales y en los sueldos para mantener los aparatos de los partidos, con el único fin de mantenerse en el poder.

 

El sistema de subvenciones debe ser revisado, limitado y en muchos casos suprimido.

 

A su vez, es necesario revisar el sistema electoral, bajo el principio de un ciudadano un voto, para que se refleje una igualdad de representación.

 

9.- Debe fomentarse el desarrollo de un sistema de elección de candidatos mediante listas abiertas en el que cada político deba asumir los compromisos adquiridos con sus propios votantes, mediante un reparto por distritos electorales. El sistema actual condena a los ciudadanos a votar listas cerradas que se elaboran previamente en el seno de los partidos políticos, fomentando el servilismo interno y dejando en un segundo plano la lealtad hacia los programas políticos y los votantes. No se valora tanto el mérito personal o profesional de los candidatos como la lealtad de los mismos hacia el partido que los ha nombrado candidatos y, por consiguiente, a sus líderes de turno.

 

10.- En la actual sociedad digital, CILUS reivindica la vigencia del derecho a la privacidad de las comunicaciones frente al Estado, tanto completas como las de sus fragmentos, y rechaza aquellos argumentos tendentes a rebajar las libertades individuales en aras de una mayor seguridad.

 

Asimismo, reclama que cualquier injerencia en las comunicaciones sea siempre realizada bajo el control judicial, nunca bajo el de la administración del estado.

 

 

GESTIÓN DE LOS RECURSOS PÚBLICOS

 

1.- CILUS nace en medio de una crisis económica sin precedentes y no es ajeno a la misma. Esta crisis es consecuencia directa de la pérdida del valor ético en el comportamiento. La insaciable ambición del sector financiero ha contado con la dejadez, cuando no con la complicidad, de unos gobernantes irresponsables. Sin embargo, los grandes perjudicados somos los ciudadanos, que aun siendo en su mayoría ajenos a esos desmanes, hemos de soportar las consecuencias. Ha de fomentarse la cultura de la ética de comportamiento y promover reformas legislativas para incluir figuras penales que permitan condenar los abusos en el sector financiero. A su vez, deben revisarse y endurecerse los protocolos de control por parte de los poderes públicos. 

 

2.- Es necesario un rigor escrupuloso a la hora de gestionar los recursos públicos y una priorización de los gastos e inversiones en función de las necesidades reales de los ciudadanos. Tiene que ponerse fin al vergonzoso e inmoral despilfarro de dinero público y deben fomentarse los presupuestos participativos. La solución no es una política generalizada de recortes. Hay alternativas con las que se dispondría de recursos suficientes para incrementar las partidas destinadas a gastos e inversiones que tengan un valor social añadido: educación, sanidad, seguridad, infraestructuras e investigación y desarrollo.

 

3.- Los españoles disfrutamos de un sistema de Seguridad Social con unos profesionales y unos medios que garantizan la cobertura social ante distintas vicisitudes: desempleo, enfermedad, incapacidad, etc. CILUS defenderá las reformas dirigidas a mejorar la eficiencia y eficacia del sistema, siempre salvaguardando su carácter público y unitario en todo el territorio nacional, para garantizar la igualdad de trato y prestaciones de todos los ciudadanos en cualquier lugar de España, independientemente del lugar en el que residan o en el que se encuentren.

 

 

MODELO DE SOCIEDAD

 

1.- El Estado del Bienestar es uno de los grandes logros de la mayoría de sociedades occidentales. Síntoma del progreso social en España, debe defenderse y asegurarse su viabilidad futura.

 No podemos admitir impasibles que un ciudadano se vea privado de derechos básicos amparados por la Constitución, como el derecho al trabajo y a una vivienda digna, o del derecho a la sanidad y a la educación gratuitas, mientras se despilfarran millones en gastos inútiles o en subvencionar una administración paralela a través de empresas al servicio de los partidos.

La actual crisis no puede ser utilizada para reducir los logros sociales conseguidos.

 

2.- La Globalización descontrolada está poniendo también en peligro el modelo social europeo.

Por eso, debe estar sometida a unas normas internacionales que eviten los flujos monetarios puramente especulativos por parte de la banca  y el desmantelamiento de la industria en los países medianamente desarrollados por parte de las grandes empresas multinacionales.

La globalización debe aspirar a una integración social global y al compromiso con la justicia social.

 

 

3.- CILUS reconoce la importancia de la diversidad cultural dentro de España y la valora como parte importante de su riqueza patrimonial. Defendemos la idea de España como una nación de ciudadanos iguales en derechos, deberes y libertades. Una nación integrada por Comunidades dotadas de autonomía en el marco de la Constitución. No obstante, nos oponemos a la creación en el territorio español de barreras internas, sea cual sea su naturaleza, que dificulten o limiten la movilidad geográfica o laboral, atentando contra el principio de igualdad efectiva de oportunidades de todos los españoles.

 

En especial, rechazamos el uso de las lenguas como elemento discriminatorio. Una sociedad igualitaria, libre e integradora no puede aceptar imposiciones lingüísticas, ni marginaciones o sanciones por la utilización de la lengua común de todos los españoles.

 

4.- CILUS estará de acuerdo en apoyar aquellas reformas de la Constitución que estén enfocadas a mejorar de manera objetiva el sistema de derechos y libertades de los ciudadanos, siempre que se mantenga el carácter unitario de la soberanía nacional y de la solidaridad entre todos los ciudadanos.

 

Los sujetos de derecho siempre serán los ciudadanos, no los territorios. La soberanía reside en el conjunto del pueblo español, del que emanan todos los poderes del Estado.

 

En consonancia con ello, el carácter unitario de la soberanía nacional es una garantía de solidaridad entre los todos los españoles, asegurando la igualdad y el mantenimiento de servicios y derechos públicos y sociales de todos los ciudadanos independientemente de la Comunidad Autónoma en la que puedan encontrarse.

 

CILUS considera que la actual estructura del estado está basada en criterios de eficiencia de prestación de los servicios públicos, no en razones históricas o románticas, y por lo tanto sujeta a revisión y consideración.

 

5.- CILUS defiende la “Declaración Universal de los Derechos Humanos”, y su vigencia para cualquier persona, independientemente de su sexo, residencia, raza, cultura de la sociedad en la que resida, o de cualquier otra circunstancia.

 

6.- Los poderes públicos deben promover las condiciones necesarias de libertad para el pleno desarrollo de las personas. Para ello, debe erradicarse cualquier medio de coacción basado en la violencia, ya sea física o psicológica. Los poderes públicos deben acatar y defender el orden legal.

 

7.- El progreso, tanto social como económico, de una sociedad está directamente relacionado con su nivel formativo. La educación debe ser considerada un sector prioritario por su valor estratégico, porque de ella depende la capacidad para afrontar los retos futuros. Debemos defender y fomentar la cultura del mérito y el esfuerzo personal para asegurar un sistema educativo público de calidad que garantice la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos, además de permitir la libre elección de centro educativo para las familias. La igualdad efectiva de oportunidades requiere que el Estado recupere la competencia de determinación, o en su caso supervisión, de los contenidos educativos.

 

8- Frente a las amenazas de reaccionarios movimientos nacionalistas, CILUS contrapone el ideal de una nación de hombres libres y se compromete a la defensa y el fortalecimiento de la España de las libertades, es decir, la España de los ciudadanos libres.

 

9- Ciudadanos Libres Unidos -CILUS- nace con la voluntad de integrar a todos los ciudadanos que compartan los principios y valores de su Ideario. Y con el compromiso de aportar una nueva forma de hacer política que, fundamentada en la participación ciudadana, persigue el bienestar social e individual de los ciudadanos como objetivo prioritario de su actividad, condenando todas las formas de corrupción y de fraude y aquellas actuaciones que desde el poder busquen el beneficio de la clase política y sus allegados.

 

10. Queremos unos ciudadanos altamente formados y libres en una sociedad sin privilegios y con las mismas oportunidades para todos, cualquiera que sea el origen social, económico o  regional. Unos ciudadanos solidarios con los demás españoles y solidarios con los ciudadanos del mundo.


Todos los derechos reservados.  Ciudadanos Libres Unidos - Cilus. 

Redacción reformada y ampliada aprobada por el Consejo General el 11 de enero de 2015.