Artículos de los candidatos


Elecciones Europeas: Nadie habla de... ¡Europa!

publicado a la‎(s)‎ 22 may. 2014 4:55 por Cilus Ciudadanos Libres Unidos


Elecciones Europeas

nadie habla de ... 

        ¡ Europa !



Van pasando los días de campaña. Atrás quedaron las carreteras, los kilómetros, los insomnios, las llamadas nocturnas y reuniones de última hora, para conseguir derribar la última barricada que los partidos "acomodados" pusieron a la participación ciudadana y a la Democracia: la obligatoriedad de presentar las famosas 15.000 firmas o 50 avales de cargos públicos. 


La segunda parte, la propia campaña electoral, para un partido de escasos recursos económicos y que difícilmente los tendrá en el futuro -porque así lo recogen sus estatutos- es "coser y cantar": una vez cumplido el imperativo moral de presentar nuestras propuestas para Europa, para "otra Europa",  sólo podemos esperar, cómo está ocurriendo, que los grandes partidos nos hagan la campaña,  porque ¿los habéis escuchado hablar sobre la Europa que quieren?  Además, egoístamente y para mi -es una confesión- el principal objetivo está cumplido: tengo un partido al que votar con la conciencia tranquila.


Yo he escuchado hablar sobre machismo, twitter, "dedazos", sobre candidatos que desaparecen, sobre los "sobres" de unos, y sobre los ladrones del otro, y sobre todo, sobre eslóganes, frases hechas y "topicazos" de lo malísimos que son "los otros". También he escuchado a una derecha que quiere parecer izquierda y no le sale bien, una izquierda que en vez de discursos hace homilías,  y una extrema izquierda cuyas propuestas hacen parecer menos malas las de la extrema derecha -si es que existe tal cosa-. También existen otros partidos que se suben a esta novedad de la alternativa al bipartidismo, a los partidos tradicionales... Siento desilusionarles: si están afectados con el virus de la subvención pública, de los cargos inamovibles, de los fichajes "estrella" de última hora obviando el trabajo de sus militantes, o formado por personas que han estado años en el poder sin darse cuenta de la corrupción que estaba ante sus narices, no me parecen ninguna novedad.


En fin. Europa es un hecho. Nos guste o no. Pero aún podemos decidir si dejamos a Europa en manos de los políticos "de carrera", los que nos han llevado hasta esta situación de corrupción, liberticidio y miseria moral, o en manos de sus Ciudadanos Libres: genuinos propietarios de la Europa que habitan. 


Y lo voy a dejar aquí, porque estamos en campaña por la europeas y no quiero parecer memo: ¡ya nadie habla de Europa!


José Antonio Pérez de la Serna

Candidato Nº6 de Ciudadanos Libres Unidos al Parlamento Europeo




Limitación de mandatos, también en Europa

publicado a la‎(s)‎ 21 may. 2014 16:18 por Cilus Ciudadanos Libres Unidos


La limitación de mandatos a dos legislaturas por nivel institucional constituye uno de los principios fundamentales de Ciudadanos Libres Unidos (Cilus). Otros partidos no defienden este principio, entre otras porque los más conocidos suelen estar liderados por políticos mediáticos o porque no quieren perder los escaños logrados una vez bien asentados en un parlamento, para lo cual no dudan en modificar sus estatutos para evitar la necesaria rotación de los cargos electos. En cierto modo se puede entender, cuando un partido vive de su líder y éste no está muy por la labor de permitir la articulación de un digno sucesor.

En Cilus pensamos que la limitación de mandatos a dos legislaturas o, lo que es lo mismo, a los ocho o diez años de mandato (por ejemplo cuando la rotación en un parlamento o ayuntamiento se produce a mitad de legislatura) es cuando algunos políticos pueden haber creado redes de contacto suficientemente sólidas para que puedan sucumbir ante la tentación de dejarse corromper o de corromper a otros. 

Pero no es sólo el riesgo de corrupción lo que nos preocupa. El hecho de que muchos diputados lleven 30 años en el Congreso o en otros parlamentos hace que se vuelvan inmovilistas, carentes de ideas y ganas, se alejen de la realidad de los ciudadanos de a pie y vivan en un mundo paralelo, incapaces de defender los intereses de aquellos que con sus votos les han permitido estar donde están.

La limitación de mandatos también debe aplicarse a las empresas públicas y otros cargos nombrados a dedo por los gobiernos y ayuntamientos, y en el caso que nos ocupa en este momento, a todos los cargos nombrados en la Unión Europea para ejercer como comisarios, secretarios y delegados. Porque es evidente y notorio que algunos comisarios europeos lo parecen ser de por vida, aunque cambien de cartera, y este hecho es perjudicial para la salud democrática, la transparencia y el realismo de los titulares de estos cargos para los que ningún ciudadano les ha votado, simplemente porque son cargos nombrados a dedo.

En nuestro partido, Ciudadanos Libres Unidos, la limitación de mandatos está fuertemente anclada, de modo que ni siquiera cuando se diere el caso de diputados o concejales elegidos durante dos legislaturas seguidas, éstos podrían modificar fácilmente el principio, ya que necesitaría obtener 4/5 partes de los votos de la asamblea general para eliminar dicha limitación.

También podemos comprobar en la vida real que los políticos que ocupan más de ocho años un puesto en el gobierno empiezan a cansar mucho, y su acción política va en declive cuando siguen con un tercero o cuarto mandato.

Mientras que en España todos los mandatos son de cuatro años, en el Parlamento Europeo son de cinco. También son muchos años que causan sopor, porque no parece posible un cambio palpable en la política europea. Los cinco años se justifican con los costes y el cansancio de los ciudadanos, pero creemos que es una simple excusa para que los políticos acostumbrados a las prebendas logren eternizarse en sus escaños. Cilus apoyaría, por ello, cualquier iniciativa para reducir las legislaturas europeas a cuatro años.

Si al lector le parece una buena propuesta y compara con otros partidos, seguramente se pueda convencer que votar a Cilus es una opción acertada. Al igual que el no a las subvenciones a partidos, sindicatos y patronales, la limitación de mandatos es una de las banderas de nuestro partido. 

Pedro Schwenzer
Candidato Nº2 de Cilus al Parlamento Europeo

Reflexiones sobre la campaña electoral de las europeas

publicado a la‎(s)‎ 20 may. 2014 6:35 por Cilus Ciudadanos Libres Unidos   [ actualizado el 29 nov. 2016 8:54 ]


Por una Unión Europea de los Ciudadanos

publicado a la‎(s)‎ 20 may. 2014 6:23 por Cilus Ciudadanos Libres Unidos


Uno de los lemas electorales de Ciudadanos Libres Unidos (Cilus), "Por una Europa de los Ciudadanos", puede parecer superfluo, pero en realidad es todo un programa.


En la actualidad, la Unión Europea ha sido todo menos una verdadera unión de estados para los ciudadanos, y mucho menos de los ciudadanos, que no han tenido oportunidad alguna de decidir sobre cuestiones fundamentales como la moneda única, la adhesión de nuevos estados o decisiones que limitan la libertad económica. ¿Qué papel juegan los ciudadanos en la UE aparte de ser los que financian todo el aparato burocrático y político?


Tanto las organizaciones originales de la UE, la CECA (Comunidad Europea del Carbón y del Acero), como la posterior Comunidad Económica Europea, se crearon por intereses puramente económicos y de control político de la actividad económica, aunque la idea que inspiró a sus máximos impulsores, Konrad Adenauer y Charles de Gaulle, fue la de evitar para siempre nuevos enfrentamientos bélicos entre estados europeos y llegar a crear una unión de estados europeos en la que los ciudadanos vivieran en paz y prosperidad.


Sin embargo, la orientación principalmente económica de toda política europea de convergencia siempre dejaba a los ciudadanos al margen del juego político. Ni siquiera se planteaban la necesidad de permitir que los ciudadanos de cada país decidieran cuestiones importantes mediante referéndum.


Que hoy exista la libre circulación de trabajadores, servicios y mercancías es, sin duda, una gran ventaja - para el intercambio comercial y la búsqueda de empleo. Pero tal vez sea esta la única ventaja palpable que beneficia a los ciudadanos, pues poder trabajar en cualquier país de la UE abre muchas más oportunidades a la hora de tener que buscar trabajo, especialmente durante las crisis económicas en unos y otros estados miembros. Pero hay muchos aspectos de la vida cotidiana en los que la UE no ha hecho progreso alguno.


Pensemos sólo en la libre circulación de las personas. Se confunde fácilmente con la libertad de establecer la residencia en cualquier país de la UE, pero la realidad es que este derecho sólo existe si uno tiene trabajo o ingresos suficientes y paga las cotizaciones a la seguridad social. En caso contrario, el ciudadano puede ser expulsado y tiene que volver a su país de origen. Si un ciudadano no cumple estos requisitos, posiblemente no le pase nada, pero no podrá inscribirse en los registros policiales de extranjeros y vivirá en una situación alegal.


Estrechamente relacionado con esto está el hecho de que los ciudadanos de la UE no deberían tener consideración de extranjeros, pero en realidad no ha cambiado nada respecto a su tratamiento como tales, aunque se les añada el calificativo de "comunitarios". ¿Cómo se entiende que hoy en día no exista un tratamiento diferenciado para los ciudadanos comunitarios, que tienen que acudir a las mismas oficinas de extranjería que los extranjeros procedentes de terceros países?


¿Cómo se podría impulsar una Unión Europea de los ciudadanos?


> Por una ciudadanía europea real y efectiva


Para avanzar en la idea de que la Unión Europea es una verdadera unión de estados, la creación de los Estados Unidos de Europa permitiría establecer que todos los ciudadanos europeos tuvieran automáticamente una doble nacionalidad: la nacionalidad de su país de origen y la ciudadanía europea en el sentido de nacionalidad europea (evidentemente, considerar a los EUE una nación es bastante difícil, porque por razones históricas y culturales nunca dejará de ser una pluralidad de naciones).


La ventaja sería que ningún ciudadano de cualquier estado miembro podría ser considerado extranjero y disfrutaría automáticamente de todos los derechos civiles. Este estado federal implicaría la creación de un Documento de Identidad Europeo que sólo se diferenciaría por el estado emisor y la indicación de la nacionalidad de origen.  


La ciudadanía europea automáticamente unida a las nacionalidades de origen significaría un ejercicio pleno de los derechos civiles y políticos, con un derecho de sufragio activo y pasivo en todos los comicios electorales que correspondan al lugar de residencia permanente. No existiría discriminación alguna de los ciudadanos comunitarios en todo el ámbito de la Unión Europea o los estados Unidos de Europa.


Otros asuntos que afectan por igual a todos los ciudadanos europeos y cuya regulación unificada es de suma importancia, son una Seguridad Social Europea, un régimen tributario europeo y un régimen social europeo.


> Por una Seguridad Social Europea y una Asistencia Sanitaria Europea


La seguridad social debe analizarse por sus componentes, ya que no es lo mismo hablar de sistema de pensiones que de sistema de seguros médicos. La parte de los seguros médicos o de la asistencia sanitaria es, quizás, la que tiene más fácil solución, ya que las prestaciones son similares en toda la Unión, aunque no su calidad ni su coste. Pero estos dos aspectos podrían solucionarse en un plazo razonable.


> Por un sistema europeo de pensiones


Más compleja se presenta la unificación del sistema de pensiones, que no sólo difiere mucho entre países, tanto por la cuantía de las cotizaciones y prestaciones como por su financiación, sino que precisa de una reordenación completa para que en un futuro el sistema pueda adaptarse a los cambios demográficos sin suponer una merma de las pensiones, para lo que proponemos un sistema de capitalización combinado con garantías del estado para abandonar el surrealista funcionamiento actual por el que las pensiones actuales se financian con las cotizaciones actuales de los trabajadores en activo, con regímenes privilegiados para funcionarios públicos y otros grupos que no tienen que cotizar. Pero con una mayor movilidad dentro de la Unión será imprescindible buscar un sistema flexible y unificado que funcione en toda la UE.


> Por un régimen fiscal unificado


Del mismo modo es necesario que la UE cuente con un régimen tributario unificado, con la misma tributación en toda la Unión. Hoy por hoy, las diferencias de renta entre los países europeos no facilitan establecer una fiscalidad unificada, pero ésta debe ser el objetivo a medio o largo plazo.


> Por un sistema de prestaciones sociales unificado


Finalmente, las prestaciones sociales y educativas deben ser de ámbito europeo y se deben establecer siguiendo los mismos criterios. No parece lógico que los ciudadanos de un estado miembro puedan tener acceso a determinadas prestaciones  en otro estado miembro, cuando dichas prestaciones no existen en su país de origen. Análogamente, no resulta lógico que quienes acceden a la UE de forma ilegal o irregular puedan beneficiarse de las mismas o más prestaciones que los mismos ciudadanos comunitarios. Por ello es imprescindible que la Unión Europea aplique los mismos criterios en toda la Unión y que todos los estados miembros sigan los mismos criterios en materia de política social, de educación y de inmigración. de esta forma también se evitarían abusos de cualquier tipo.


En Cilus - Ciudadanos Libres Unidos no decimos que todo lo propuesto sea fácil y que se pueda afrontar a corto plazo, pero se deben dar los primeros pasos para conseguirlo. El camino se hace al andar, y si hay voluntad, se conseguirá.


Pedro Schwenzer

Candidato Nº2 de Ciudadanos Libres Unidos al Parlamento Europeo





¿Tiene razón el ciudadano en no querer votar?

publicado a la‎(s)‎ 18 may. 2014 7:00 por Cilus Ciudadanos Libres Unidos   [ actualizado el 29 nov. 2016 8:54 ]


La Fuerza [centrífuga] de la [Des]Unión

publicado a la‎(s)‎ 17 may. 2014 14:30 por Cilus Ciudadanos Libres Unidos   [ actualizado el 18 may. 2014 5:44 ]


Desde que empezara la crisis de Ucrania, pero especialmente desde que Rusia recuperara la soberanía sobre Crimea tras un juego bastante sucio para forzar la autodeterminación, con milicias prorrusas de por medio, la Unión Europea ha demostrado ser todo menos una unión y que tiene todo menos fuerza.


Curiosamente, en la campaña electoral europea en España el tema de Ucrania y el forcejeo entre UE, Rusia y EE.UU. ha quedado en el olvido, cuando la situación creada en el este a partir de las protestas en la plaza del Maidán de Kiev ha dejado a descubierto que la UE no es más que un club de parlanchines, de tertulianos, de tigres de papel y de burócratas ajenos a la realidad.


Es un triste espectáculo que 28 países europeos no tengan ni voz ni voluntad de consensuar una política exterior sólida que convierta a la Unión en una potencia mundial tomada en serio. Ni siquiera internamente la UE tiene autoridad suficiente para poner a los 28 en línea.


Los problemas de disciplina comunitaria ya son antiguos. Probablemente se trate de una enfermedad crónica de esta Unión Europea, porque sus objetivos prioritarios son de carácter económico, centrados en intereses económicos de los lobbies de los grandes grupos empresariales, mientras que los intereses ciudadanos quedan relegados a un lugar subordinado, cuando éstos serían de mucho más fácil solución que los primeros.


Firma del contrato con Gazprom

El último ejemplo de desunión es la política actual de Bulgaria. este país balcánico gobernado actualmente por una coalición entre socialistas y la minoría turca, no sólo adolece de un alto grado de corrupción, sino además por practicar una política prorrusa hasta un punto que casi se podría hablar de alta traición.


Resulta que de acuerdo con información facilitada por el servicio secreto alemán BND, Moscú está trabajando a marchas forzadas para convertir a Bulgaria en su cabeza de puente en la UE, lo que podría llevar a una división interna en la Unión.


El presidente ruso Putín lleva tiempo intentando parar los pies a Occidente ante los intentos de ampliar la esfera de influencia estadounidense (OTAN, UE) hacia países como Ucrania y Georgia. Y para ello cuenta con el servilismo de los antiguos comunistas, ahora llamados socialistas, donde aún tienen el mando los antiguos cuadros de funcionarios del PC búlgaro, antiguos miembros de los servicios de inteligencia y de los oligarcas búlgaros extremadamente ricos que hacen sus negocios con los oligarcas rusos. Y no olvidemos que Bulgaria es un estado miembro de la UE.


El magnate más influyente de la economía búlgara es el banquero Svetan Vassilev, quien canaliza a través de su banco KTB la mayor parte del dinero procedente de Rusia destinado a aquella parte de la industria búlgara que está bajo control estatal, especialmente el sector energético.


Las relaciones entre el gobierno búlgaro y Rusia son tan estrechas que Moscú incluso ejerce influencia a la hora de promulgarse nuevas leyes. Hace dos semanas aparecieron informes sobre cartas confidenciales del consorcio energético ruso Gazprom, dirigidas al Ministerio de Economía en Sofia. Según dichos informes, el consorcio ruso hizo llegar así a los responsables del ministerio redacciones concretas para leyes a promulgar. Especialmente afectan al gasoducto South Stream, que sirve para transportar el gas ruso a través de Bulgaria hasta Austria. Gazprom lleva el control del proyecto de varios miles de millones de euros, lo que disgusta bastante a la Comisión Europea.


El proyecto de ley prevé que en su tramo búlgaro el gasoducto sea considerado tramo de interconexión para sustraerlo a las normativas comunitarias. Según el Comisario de Energía, Oettinger, la UE tomará medidas legales para que Bulgaria cumpla las disposiciones comunitarias.


Pero los socialistas búlgaros se escudan en sus compañeros europeos, especialmente el presidente saliente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, quien no dudó en apoyar la campaña electoral de los socialistas búlgaros. El presidente de los socialistas búlgaros quiere convertirse en comisario europeo.


El presidente de la república búlgara, Rossen Plevnelyev, que no pertenece a ningún partido, lucha abiertamente contra su gobierno, porque quiere mantener la orientación occidental de Bulgaria y reducir el poder de influencia de los oligarcas en su país. "Se trata de defender los valores europeos, la libertad y la paz en nuestro continente", dijo en su reciente visita a Alemania. Y mientras tanto, el ex canciller alemán Gerhard Schröder, íntimo amigo de Putin y que trabaja para una compañía de Gazprom desde que dejó ser el jefe del ejecutivo alemán, prepara su intervención en la campaña electoral búlgara para apoyar a sus compañeros prorrusos.


Todo esto demuestra que ni siquiera los políticos socialistas occidentales actúan con lealtad a la Unión Europea. Por ello hace falta un cambio significativo en la política europea, porque si la UE no es capaz de alcanzar un  mayor grado de unión y de consenso en materias fundamentales como la política exterior, la política macroeconómica y la política fiscal, las fuerzas centrífugas van a ir a más.


Para conseguir una unión fuerte hacen falta unos Estados Unidos de Europa, con claras competencias centrales en materias esenciales. No puede ser que muchos países sigan una política exterior como hace décadas sin velar por los intereses comunes europeos.


Ciudadanos Libres Unidos aboga por esta Europa federal que esté gobernada por órganos elegidos por los ciudadanos, no por órganos autonombrados no sometidos a un control exhaustivo por el Parlamento Europeo como cámara responsable del 100% de la legislación y con capacidad de vetar decisiones de los órganos ejecutivos que no se ajustan a los intereses comunes europeos.


Mientras algunos otros partidos usan sin ton ni son lemas como "La Unión hace la fuerza" y "La Fuerza de la Unión", Cilus sí se ocupa de temas europeos y dice cómo la Unión puede alcanzar realmente la fuerza que necesita tener para tener un futuro como una verdadera unión de estados.


Pedro Schwenzer

Candidato Nº 2 al Parlamento Europeo por Ciudadanos Libres Unidos (Cilus)


Basado en el artículo publicado por el semanario alemán DER SPIEGEL Nº 20/2014, "Im Klammergriff des Kremls"

Enlace a la información de Gazprom sobre el contrato para controlar South Stream Bulgaria




La utopía que se vuelve realidad

publicado a la‎(s)‎ 11 may. 2014 14:03 por Cilus Ciudadanos Libres Unidos   [ actualizado el 11 may. 2014 14:14 ]

Hace apenas dos años éramos poco más que un grupo de idealistas cabreados, descontentos con ganas de cambiar la situación, y refugiados políticos huyendo de partidos oligárquicos, poco democráticos o directamente falsos.

Dentro de este grupo de conocidos, en lugar de seguir “arreglando España” en charlas de café tan agradables como fútiles, a muchos de nosotros nos saltó algún tipo de resorte, de mecanismo interno que nos decía que esto no podía seguir así. Que ahora o nunca, y que si no lo hacíamos nosotros quién lo iba a hacer.

Han sido dos años de lucha y progresión, de llegar a la raíz de las cuestiones para obtener un denominador común, de equivocarnos una y mil veces aprendiendo de nuestros errores y de esfuerzo por crear desde la nada un partido político único, adaptado hasta el extremo a las necesidades reales de la gran mayoría de los ciudadanos, de esos ciudadanos sobre los que ha caído la enorme losa de la crisis económica, el despilfarro público y la inmoralidad dantesca, desmedida y desvergonzada de políticos, sindicatos mayoritarios y patronal. Un partido que predica con el ejemplo autoimponiéndose limitación de mandatos, rechazando estatutariamente subvenciones públicas, y que ideológicamente ha sido capaz de conjugar la importancia de la libertad individual con un marcado carácter social y de defensa de la igualdad real de las personas.

A día de hoy, Ciudadanos Libres Unidos (CILUS) se presenta a las Elecciones al Parlamento Europeo el próximo 25 de mayo con los deberes hechos, rompiendo moldes de la política tradicional y con la satisfacción de que el mero hecho de estar presentes es ya una gran victoria para los humildes medios con los que contamos (y contaremos), así como un primer golpe contra quienes con nuestras ideas ven en peligro su cómoda poltrona.

Quien mire nuestra lista electoral no verá políticos. Esto es un hecho. Verá ciudadanos normales y corrientes: Mecánicos, parados, empresarios, funcionarios, médicos, estudiantes o tenderos. Ninguno vivimos de la política, es más, nos cuesta el tiempo y el dinero. Quizá alguien se sorprenda al reconocer el nombre de un conocido al que creía completamente alejado de cualquier clase de activismo político, y entonces ¿qué ha cambiado? ¿qué está cambiando? Lo que antes era una utopía, hoy se vuelve realidad.

Ciudadanos Libres Unidos

Francisco Javier Bris Peñalver (Linares, 1991) es Ingeniero Técnico de Telecomunicación y Secretario de Organización de Ciudadanos Libres Unidos. Candidato Nº 4 al Parlamento Europeo

Deseos y deficiencias europeas

publicado a la‎(s)‎ 9 may. 2014 16:57 por Cilus Ciudadanos Libres Unidos


La construcción de los que hoy llamamos UE, de manera superresumida nace de unas necesidades meramente económicas entre países, limítrofes, sobre todo, en liberar los mercados entre ellos mismos y si no recuerdo mal comenzó por el llamado BENELUX (Belgica, Holanda y Luxemburgo), con plena soberanía de cada uno de ellos.

 

Esta manera de hacer gustó a otros paises y, junto con los ya citados, se unieron otros como Alemania Federal, Francia e Italia, se fundo la Comunidad Europea del Carbon y del Acero (CECA). Un impulso de importancia mayor llega en 1957 con la firma de los TRATADOS DE ROMA. Los seis deciden avanzar en la cooperación en los dominios económico, político y social. La meta planteada fue lograr un “mercado común” que permitiese la libre circulación de personas, mercancias y de Capitales, formado lo que se dió en llamar la Comunidad Económica Europea (CEE). Se han llevado a cabo seis ampliaciones y se han firmado varios Tratados siendo relevantes los de El Tratado de Maastrichy o de la Unión Europea, firmado en febrero de 1992 y en vigor a partir de 1993, introdujo una nueva estructura institucional, la cual se mantuvo hasta la entrada en vigor del Tratado de Lisboa que es el el que configura el estado actual. La Unión Europea está formada por 28 países europeos soberanos independientes que se conocen como los Estados Miembros. A diferencia de los estados de los Estados Unidos de America, los estados miembros de la Unión Europea no están obligados a una forma republicana de gobierno. La Unión está compuesta de veintiuna repúblicas y siete monarquias, de las cuales seis son reinos y una es un ducado (Luxemburgo).

 

El territorio de la UE no es el mismo que el de Europa, ya que, en primer lugar, hay estados europeos que se encuentran fuera de la UE, como Islandia, Suiza, Noruega y Rusia. Además, ciertos territorios europeos de los estados miembros no forman parte de la UE (por ejemplo las Islas del Canal y las Isla Feroe). Tampoco forman parte de la UE varios territorios situados fuera del continente asociados a los estados miembros (por ejemplo, Groenlandia, Aruba, las Antillas Neerlandesas y todos los territorios no europeos asociados con el Reino Unido). Por el contrario, sí hay ciertos territorios de ultramar que son parte de la UE pese a estar situados fuera del contintente europeo, como las Azores, Islas Canarias, Guayana Francesa, Guadalupe, Madeira, Martinica, San Martín, La Reunión y Mayotte.

 

Las Instituciones de la Unión Europea son los organismos políticos e instituciones en los que los estados miembros delegan parte de sus poderes y soberanía. Con ello se busca que determinadas decisiones y actuaciones institucionales provengan de órganos de carácter supranacional cuya voluntad se aplica en el conjunto de los estados miembros, desapoderando así a los órganos nacionales de cada país.

 

El Tratado de Lisboa ha consolidado la transformación formal del marco institucional supremo con siete instituciones. Las tres principales en el proceso de toma de decisiones son el Parlamento Europeo, el Consejo de la Unión Europea y la Comisión Europea . También cobra gran importancia el Consejo Europeo como institución que determina la dirección y las prioridades de la Unión.

 

El Parlamento Europeo, es el parlamento de la Unión Europea. Desde 1979, es elegido directamente cada cinco años en las elecciones. Por lo tanto, es la primera institución supranacional directamente elegida del mundo y el órgano representativo de alrededor de 490 millones de personas, quienes constituyen el segundo electorado democrático más grande del mundo (después de la India).

El Parlamento es considerado la "primera institución" de la Unión Europea: es mencionado en primer lugar en los tratados y su Presidente tiene preferencia protocolaria sobre todas las demás autoridades a nivel europeo. Comparte con el Consejo la competencia legislativa y presupuestaria, teniendo el control sobre el presupuesto de la Unión Europea. La Comisión Europea, el órgano ejecutivo de la Unión, es responsable ante el Parlamento. En concreto, el Parlamento Europeo elige al Presidente de la Comisión , aprueba (o rechaza) la designación de la Comisión en su conjunto, e incluso le puede destituirla como órgano presentando una moción de censura.

Hasta aquí una muy somera exposición, que cualquier otra persona, seguro, hubiese hecho de otra manera “cargando las tintas” en otros hechos, Organismos, etc., pero esta es una visión, particular, de hacia donde nos han llevado los DESEOS del conjunto de Paises, de entre los cuales forma parte España.


Estamos proximos al 60 cumpleaños y bajo la convicción de que debemos pertenecer a la UE, se ven muchas DEFICIENCIAS que deberan corregirse a la mayor brevedad posible.


UNIÓN POLITICA: Hemos de caminar hacia lo que se debe considerar como un verdadero Pais, trasladando soberania desde los paises miembros hacia la UE. Eligiendo a un Presidente de UE, por sufragio universal, libre, directo y secreto, dandole las facultades que sean inerentes a dicho cargo y que sea el VERDADERO REPRESENTANTE de UE. Dentro de esta unión entra lo referente a la armonización electoral para que no haya diferencias entre paises miembros. Hemos de mentalizarnos de que hemos construir la UE, que lo que le efecte a UE, nos va a repercutir en el terreno de lo particular, abandonando, nacionalismos, radicalismos, etc., Resumiento la creación de los ESTADOS UNIDOS DE EUROPA


UNIÓN BANCARIA: Hacer del Banco Central Europeo un verdadero BANCO CENTRAL, con todas la facultades que esto lleva consigo (Prestamos, Redescuentos, Control Monetario, Devaluación de moneda, etc.), para todos los estados miembros y no solamente para los denominados “Zona Euro”. Estamos de acuerdo de que determinados paises, sobre todo los de reciente incorporación, no cumplen con los requisitos necesarios, pero como contrapartida tenemos al Reino Unido, que goza de una situación de privilegio, teniendo su propio “banco central”, con lo que esto lleva consigo y haciendo competencia monetaria a la UE.


ARMONIZACIÓN FISCAL: Hay que hacer un CATALOGO DE IMPUESTOS, para todos los ciudadanos europeos, que de manera justa, equitativa, progresiva e igualitaria sea la “carga impositiva”, que han de soportar cualquier ciudadano europeo. No es de recibo que exista desigualdad, por razón de la procedencia o la residencia.


VERDADERA UNIÓN ECONOMICA: No solo hemos de fijarnos, como hasta ahora, en libertad de fronteras, circulación de Capitales, trabajadores, etc. sino que hay que avanzar hacia una ECONOMÍA DE LA UE, de tal manera que la Economia de un Estado afecte a la Economía de UE, sino al contrario. Por ejemplo nadie mira el estado de la Economía, por ejemplo, del Estado de Califormia, sino mas bien el que existe en los EE.UU.


ARMONIZACIÓN SOCIAL: Creando el ESTATUTO DEL CIUDADANO EUROPEO, para que cualquier ciudadano, viva donde viva, dentro de la UE, tenga los mismos derechos y reciba las mismas prestaciones.


AUSTERIDAD: .

1.     Supresión de Orgamos no necesarios.

2.     Reducción del número de Representantes, rebaja en la remuneración de los mismos.

3.     Reducción del número de Interpretes y Traductores, creandose como idiomas oficiales los 4 mayor hablados por el conjunto de los Ciudadanos Europeos.

4.     Supresión de subvenciones a Partidos Póliticos, Sindicatos y Patronales.

5.     Extrapolación de estas medidas a todos los Estados Miembros.

6.     Cualquier otra medida que se vea necesaria, en el tiempo y que no vaya en detrimento de las Ayudas a la Investigación, los Derechos Sociales, la Educación y otras, en este sentido.

 

                                               En Almería  a 3 de Mayo del 2014

 

PEDRO SÁNCHEZ MARTÍNEZ

Candidato nº 23 al Parlamento Europeo

CILUS (Ciudadanos Libres Unidos)

 

 

Celebraciones anacrónicas en una Europa unida

publicado a la‎(s)‎ 9 may. 2014 16:49 por Cilus Ciudadanos Libres Unidos


Como todos los años, hoy ha tenido lugar la celebración anual del fin de la Segunda Guerra Mundial con la victoria sobre Alemania, gobernada entonces por un régimen dictatorial de extrema izquierda nacionalista. Y ya van 69 años de celebraciones.

Todas estas celebraciones de guerras y ofensivas bélicas contra países que se suponen amigos y socios de los celebrantes en una Europa cada vez más unida, al menos formalmente, para crear una gran comunidad política y económica con libre movimiento de personas y mercancías entre los veintiocho países miembros, resultan cada vez más anacrónicas. Incluso me atrevería a decir que son una ofensa más que un homenaje a los caídos o la proeza bélica.

No se trata de que se olviden determinados hechos históricos, sino de no reabrir viejas heridas, fomentando el resentimiento y el odio más que cultivar la memoria histórica para evitar que se repitan circunstancias que llevaron a las grandes guerras que no fueron más que destrucción de vidas humanas y patrimonios culturales, mientras que nunca sirvieron realmente para nada si comparamos situaciones anteriores y posteriores al empleo de la violencia bélica.

Especialmente destacan las celebraciones rusas en la Plaza Roja de Moscú, en un momento en el que la Federación Rusa pretende volver al imperialismo y a las malas maneras que ejercía desde 1801 y sobre todo durante los setenta y tres años de la dictadura comunista, con una demostración a la vieja usanza soviética del poder bélico.

Lo que se omite en todas estas celebraciones, a las que en los últimos años asiste siempre el gobierno alemán, para seguir humillándose y ser humillado por algo que hizo un régimen totalitario en tiempos ya remotos, es todo el sufrimiento del pueblo derrotado al tener que soportar los pillajes, los asaltos, las violaciones y crueldades, la tortura y el rapto, la expulsión de su territorio, la destrucción del patrimonio cultural por las tropas soviéticas, al igual que la destrucción masiva de ciudades indefensas por los británicos de gente que nada podía hacer para evitar la guerra y los demanes de sus dirigentes políticos. No son proezas dignas de celebraciones.

Por otra parte, los franceses, que iban de remolque, ya que no pintaron realmente nada al no disponer de ejército propio operativo en aquel momento, son los más interesados en recordar el día en que comenzaron a recuperar su independencia, pero no sin haber colaborado un tiempo y en una parte de Francia con los ocupadores nazis.

Sería mucho más útil celebrar hechos históricos que simbolizan el nexo de unión entre los europeos, su origen común y el carácter positivo de algunos acontecimientos que fueron todo menos el enfrentamiento entre pueblos.

En realidad se trata de un recalentamiento continuo del sentimiento de culpabilidad de unos y de triunfo de otros, de subrayar que unos son perdedores y otros vencedores, de actos de humillación y demostración de supremacía.

Obama ya dejó entrever su actitud cuando en plena campaña electoral estadounidense dio su discurso en Berlín, bajo la Columna de la Victoria. Su semblante sereno, de predicador americano, es engañoso y hace temer lo peor. EE.UU. quiere imponer a Europa cuál ha de ser la política europea y quién manda aquí.

En una Europa unida lo que no procede es celebrar acontecimientos que humillan a otros. En Europa, todos los países han tenido guerras entre sí, incluso estados alemanes se enfrentaron unos con otros por intereses territoriales. Si realmente se quiere llegar a crear unos Estados Unidos de Europa, lo que tiene que prevalecer son los valores comunes, la concordia entre los pueblos y la superación de resentimientos históricos.

Tal vez algunos países aún no han comprendido que ya no son ni deben ser hegemónicos, mientras que otros dejaron de celebrar hace tiempo batallas contra países que hoy son amigos y socios. Un sentimiento europeo tiene que partir de una nueva forma de pensar y de actuar sin quedar anclado en un pasado ya remoto que la mayoría de las nuevas generaciones apenas conocen de los libros y de la televisión ni pueden entender. El mundo nunca cambiará siguiendo viejos esquemas de potencias mundiales o continentales y países subordinados.

Las conmemoraciones casposas de hazañas bélicas como la del 9 de mayo deben cesar. Necesitamos una política nueva, necesitamos políticos nuevos. El mundo ha cambiado, pero los políticos siguen con una mentalidad del siglo XIX, con intereses geopolíticos caducos e inmovilistas. Los actos del 9 de mayo se organizaron -como se pudo ver en la televisión- para un público selecto, decorado con veteranos de guerra luciendo medallas, que en 1945 debían haber sido muy jovencitos. Es el mundo particular en el que viven los gobernantes, lejos de los ciudadanos a los que hacen pagar las facturas. ¿Es esa la Europa que queremos? 

Cilus - Ciudadanos Libres Unidos quiere otra Europa. 

Pedro Schwenzer, Candidato Nº 2 al Parlamento Europeo


Una Europa federal o el caos

publicado a la‎(s)‎ 30 abr. 2014 16:23 por Cilus Ciudadanos Libres Unidos   [ actualizado el 30 abr. 2014 17:27 ]

Parece atrevido, osado, afirmar que sólo una Europa federal nos puede salvar del caos. Es uno de los lemas electorales de Ciudadanos Libres Unidos (Cilus) para los comicios del 25 de mayo de 2014.

Por ahora, no parece que ningún otro partido español pide una Europa federal. Pocos partidos se ocupan realmente de temas europeos. En España, el federalismo tiene alguna connotación negativa, porque para España no sería un modelo de estado conveniente por los nacionalismos y la asimetría entre las comunidades autónomas. Pero tratándose de la Unión Europea, la cosa cambia radicalmente.

Una Europa federal -es decir, una Unión Europea organizada como un estado federal- acabaría con el mal funcionamiento del que adolece esta unión de estados europeos, marcada por la desunión en muchísimas cuestiones fundamentales, ya que establecería un funcionamiento diferente.

En la actualidad, la falta de una estructura federal implica que las instituciones gubernamentales europeas no tengan una estructura y legitimación democráticas, sino que funciona de una forma oligárcica y autocrática por medio de la Comisión Europea, formada por los gobernantes nacionales no elegidos para ejercer funcones en dicha comisión, mientras que el parlamento es meramente decorativo, con escasas competencias decisorias relevantes, y ni siquiera tiene el poder de elegir al "gobierno" europeo, que en cierto modo se autonombra, legisla a puerta cerrada y no tiene que responder ni ante el Parlamento Europeo, única institución elegida democráticamente por los ciudadanos europeos.

Si partimos, por ejemplo, del sistema federal alemán, una Unión Europea federal tendría que contar, necesariamente, con dos cámaras parlamentarias: el Parlamento Europeo y el Consejo Federal (para darle un nombre usual), ambas al 100% con competencias decisorias. El Parlamento Europeo sería la cámara que elige al presidente o jefe del gobierno europeo, mientras que el Consejo Federal sería la representación de los estados miembros, con ciertas competencias de veto legislativo. Ambas instituciones decidirían por mayoría, no por unanimidad, como suele ser el funcionamiento actual.

Los estados miembros no perderían su autonomía ni sus jefes de estado ni su identidad nacional. Pero el funcionamiento de la UE sería más transparente y más democrático, y sus máximos responsables tedrían que ocuparse de cuestiones comunes de todos los europeos, como pueden ser la política exterior, la política fiscal, la política social y la política macroeconómica.

Claro está que esa Unión Europea federal no podría ocuparse de los problemas internos y estructurales de cada estado miembro. Pero tendría que marcar unas pautas generales de política europea para evitar en el futuro que se produzcan tantas divergencias cuando se trata de resolver conflictos internacionales. No puede ser que los estados miembros sigan con la misma política de intereses nacionales como hace cien años, algo que se vio muy bien en la guerra en los Balcanes, o que la UE se muestre incapaz de afrontar una crisis como la desatada en Ucrania, quedando a la vista su falta de poder, de autoridad y de capacidad para encontrar una solución y ser un interlocutor válido y potente entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos. Como dijo el insigne periodista alemán Peter Scholl-Latour, la UE cree que es poderosa, pero no pinta nada en la política internacional.

A la vista está que la UE está sumida en cierto caos interno. Es más una tertulia de charlatanes que una unión de estados con una línea común en materia de política exterior, económica, tributaria y social. Sus dirigentes viven alejados de la realidad de los ciudadanos europeos y se ocupan de cuestiones que en lugar de facilitar la vida de todos sólo sirve para reducir cada vez más la libertad individual, sea para producir bombillas, cultivar verduras torcidas o establecerse libremente en cualquier parte de la UE. 

Una UE federal supondría también la creación de DNIs y pasaportes europeos, sistemas de seguridad social y de pensiones convergentes, sistemas y políticas tributarias unificados y un derecho de voto universal con independencia del estado de residencia de cada ciudadano comunitario y del tipo de elecciones (nacionales, autonómicas o regionales y municipales).

Sin duda supondría un paso hacia adelante un poco complejo. Pero si queremos una Unión Europea que funciona, sin tantas desigualdades entre estados, la solución será una Unión Europea con estructura de estado federal. ¿No lo han pensado nunca? Por eso el lema: Una Europa federal o el caos. Todo o nada. Avancemos hacia la Europa federal si queremos una Europea unificada, u optemos por disolverla. La solución intermedia actual lleva al caos.

Pedro Schwenzer

Candidato Nº 2 de Ciudadanos Libres Unidos para el Parlamento Europeo



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